ESTADOS UNIDOS.- PRIMERA PARTE (1/3)

(22 DE AGOSTO A 14 DE DICIEMBRE)




Apoyada en el quicio de la puerta, sobre la madera robusta de un marrón casi negro, contrastando con el rosáceo de piedra rodena de la fachada… así recuerdo a mi abuela, una mujer fuerte que había sobrevivido a todas las maldades de una guerra, obligada por el destino a cuidar de sus hermanos con tan solo seis años, dejando de lado sus juguetes rotos, una mujer a quien apenas había visto llorar… pero aquel lunes 20 de Agosto sí lloraba. Su nieto más joven, dejaba Albarracín, el pueblo más bello que nunca existió y donde había disfrutado todos los veranos desde su nacimiento, los últimos 22 agostos, para volar a Atlanta.

Quién sabe dónde se encontraría Atlanta. Desconsolada lloraba porque su nieto se iba a estudiar más allá de los océanos, y no lo volvería a ver hasta llegadas las Navidades.

Lo que no sabía mi abuela, es que en ese preciso momento, mientras se alejaba de mi la muralla árabe que circunda aquél pueblo medieval, yo pensaba que aquella oportunidad de madurar al otro lado del charco, se la debía a mis padres, y sin duda, a ella, una mujer que nunca salió de su país por dedicar su vida a su familia. Su lucha durante una vida, permitía que el pequeño de la familia viajara y que le llegasen a enriquecer tanto las experiencias, que desde aquél momento, nunca dejaría de conocer el mundo.

A ti… donde quiera que nos estés cuidando.


INTRODUCCIÓN

Al llegar al quinto curso de la carrera, la universidad permitía que los alumnos realizáramos un programa de intercambio en el extranjero. La diversidad de destinos y facultades era amplísima, sin embargo, yo lo tenía claro: Manhattan. Hacía años había estado allí y la ciudad me había atrapado, con lo que ese era mi objetivo: la universidad STERN de la Gran Manzana, en pleno centro de negocios de la ciudad neoyorquina. No obstante, para la elección del destino, las primeras notas del curso eran las que tenían preferencia, por lo que, pese a no estar mal situado, era complicado conseguirlo. Finalmente me tocó EMORY, la universidad de Atlanta, en el Estado de GEORGIA. Una reconocida universidad que contaba con una facultad de negocios con el nombre del Presidente que dirigió THE COCA COLA COMPANY de 1931 a 1997 (refresco oriundo de Atlanta) y que la convirtió en lo que actualmente es, el cubano de orígenes vascos: ROBERTO GOIZUETA (facultad GOIZUETA BUSINESS SCHOOL).

Cabe decir que en aquel semestre mi universidad no llegó a ningún acuerdo con la STERN UNIVERSITY de Nueva York y que ningún alumno fue a estudiar a Manhattan, ni siquiera los primeros de la promoción.

Debo reconocer que los meses previos a mudarme, los trámites para alquilar un piso en la residencia de estudiantes, inscribirme en las asignaturas que cursaría, convalidar el carné internacional de conducir, el depósito obligado de dinero para mi estancia en una entidad financiera con un banco americano asociado… me daban cierta intranquilidad y me hacían pensar que algo fallaría en el último momento. Sin duda, el papeleo para conseguir la VISA americana fue el más pesado y nunca tuve la sensación de tenerlo atado, pero finalmente resultó.

A medida que se acercaba la fecha de mi partida, aumentaba la sensación de nerviosismo, miedo, añoranza, aunque el orgullo propio no me dejaba tirarme atrás. Constantemente luchaba por superarme, y siendo hijo único, era consciente de que una estancia en Estados Unidos, lejos del nido, me iría muy bien.

Por aquel entonces apenas sabía cuatro cosas de la ciudad donde me iba a vivir: lugar que vio nacer a MARTIN LUTHER KING y a MARGARET MITCHELL, la autora de una de las novelas más vendidas de la historia, icono cinematográfico por su adaptación a la gran pantalla: LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ. Sabía también que su aeropuerto era el mayor del mundo, y que la ciudad era sede de THE COCA COLA COMPANY y de la CNN. En algunos foros también había leído que el inglés de Atlanta era un poco particular, muy sureño y a veces difícil de entender. Una especie de SLUNG (lengua hablada en la calle) compartido por la mayor parte de la población: la afro-americana (en Atlanta, el 70-80% de la población es afro-americana).

El hecho de que fuera la sucesora en 1996 de Barcelona, mi ciudad, como sede de las Olimpiadas mundiales, me atraía, y me haría sentir un poco más cerca del Mediterráneo durante mi estancia.





SEMANA 1 (22-26 DE AGOSTO): REGLA NÚMERO 1: UN “HOW DO YOU DO?” (¿CÓMO ESTÁS?) SE RESPONDE CON OTRO “HOW DO YOU DO?”

Antes de partir a Atlanta, les pido a mis padres que no me acompañen al aeropuerto. Conociendo el sentimentalismo de mi madre, el drama que se puede montar en el aeropuerto de El Prat, puede ser poco comparado con la muerte de la madre de Bambi, así que un buen amigo, el portero del equipo de hockey patines, deporte que durante tantos años hemos practicado juntos, me acompaña de madrugada en coche, mientras que con tristeza me cuenta su último desengaño amoroso.

Tras coger el avión, haré escala en Frankfurt y después volaremos directos a Atlanta, aunque para ir acostumbrándome a los americanos, cada vez que diga el nombre de la ciudad, deberé incluir la coletilla: Atlanta, Georgia, como si cada vez que dijera “Orihuela”, tuviera que ir seguido de un “Murcia”…en fin…

Al llegar al inmenso aeropuerto, el mayor del mundo, me muevo en metro de una terminal a otra hasta llegar a la salida del mismo. Allí estará esperando un estudiante de la universidad, que se ha ofrecido voluntario para ir a recoger a los europeos de intercambio que llegan hoy, miércoles 22 de Agosto de 2001.

En mi vuelo también viaja una chica francesa, Marie, de mi misma edad o algún año mayor. Es tal y como siempre me he imaginado a las francesas: media melena y labios carnosos. Supongo que ha pensado lo mismo de mi: “moreno zaino, de ojos y pelo también negros”… el típico íbero… el tema de los estereotipos será divertido durante mi estancia en Estados Unidos… sobretodo, descubrir las lagunas de la teoría.

El voluntario nos lleva en su coche al campus universitario de EMORY, donde tenemos los apartamentos donde nos hospedaremos. Dicho campus se halla a unos 20 kilómetros de Atlanta, en la población de DECATUR, dentro de lo que llaman THE GREATER ATLANTA (La Gran Atlanta). La calle donde está la residencia es FARNELL COURT y de momento tan solo hay un enorme parking delante de mi, un edificio cuadrado altísimo, y al lado del edificio, una zona de obras que sería una delicia para cualquier jubilado. Más tarde me enteraré que es el lugar donde el año que viene estará la nueva residencia de estudiantes.

Los apartamentos tienen unas 16 plantas y en cada planta debe haber unas cinco o seis viviendas. La gran mayoría de los residentes son estudiantes tanto extranjeros como nacionales, por lo que la edad de la gente está entre los 20 y los 30 años. Sin embargo, también hay gente más mayor preparando sus doctorados.

Me dan una vivienda en el piso 14 formado por una cocina, un salón de unos 15 o 20 metros cuadrados, dos habitaciones de aproximadamente el mismo tamaño o algo menor, y un lavabo. Además, en el salón también hay un pequeño balcón desde donde puedo ver a una gran distancia las montañas de las afueras de Atlanta, no obstante, la vista más inmediata es de la zona de obras y el parking. El piso lo compartiré con Marcos, un chico al que todavía no conozco demasiado, también estudiante de la misma promoción de la universidad de Barcelona. Por lo visto, actualmente está haciendo unas prácticas en Londres por lo que todavía tardará una semana en llegar.
La residencia tiene en su sótano la típica lavandería americana con cinco o seis lavadoras, donde en las películas de sobremesa de serie B, siempre se va la luz en el preciso momento en el que el asesino está escondido, y en el último piso, hay un salón con una zona para ver la televisión y una pequeña sala con algunas máquinas de gimnasio (remo, un par de bicicletas estáticas y unas cintas para correr).

Durante esos primeros días, Marie me presentará a un amigo suyo de su universidad en París, Salim, un francés de origen marroquí. También a su vecina de planta, una divertida chica india que habla un inglés perfecto y que a los pocos días me contará que huyó de la India porque su abuela cada fin de semana la quería casar con un hombre distinto.

Junto con Marie y Salim visitaremos el campus universitario. Justo al lado de la residencia, tenemos un bosque frondoso donde podré ir a correr. Está en el lado opuesto a las obras de la residencia. Frente a los apartamentos, en el lateral del parking, tenemos una parada de autobús que nos lleva a la zona universitaria. No solo lo cogen estudiantes, sino mucho personal sanitario, ya que EMORY cuenta con una de las facultades de medicina más importantes de Estados Unidos.

Al traspasar el bosque, encontramos DRUID HILLS, una calle que conduce a las facultades y donde está, a unos escasos 500 metros de nuestra residencia, el CDC (CENTER OF DESEASE CONTROL), por así decirlo: el Centro Mundial de Epidemias, el lugar donde se guardan todos los “bichitos” conocidos que provocan enfermedades como la malaria, la varicela, el VIH, el ántrax, y otros virus y bacterias que ocasionan enfermedades afortunadamente ya erradicadas. En más de una película y serie americana había visto una reproducción de este lugar. Probablemente, la cercanía al CDC sea uno de los secretos que guardaré ante mi familia, hasta que no vuelva a Barcelona.





Siguiendo con el autobús, llegamos a la zona universitaria, con mucho césped, ardillas que corretean por los árboles, diversas facultades, restaurantes (evidentemente de comida rápida, como no podía ser de otra forme), un enorme gimnasio de donde salen los típicos capitanes del equipo de fútbol americano que tiene enamorada a una de las cheerleaders, la librería, etcétera. Allí hay tanto universitarios, como estudiantes del máster (con los que nosotros iremos a clase) y post-universitarios redactando su doctorado.

Día tras día vamos conociendo al resto de estudiantes de intercambio: dos chicas latinas, Ana Cecilia de Venezuela y Maité de República Dominicana (aunque estudia en la Universidad Católica de Santiago de Chile, universidad donde también estudiaban los integrantes del equipo de rugby cuyo avión se estrelló en los Andes y tuvieron que sobrevivir de la forma más ingrata conocida…tal y como se relata en la novela ”VIVEN”). También conocemos al grupo de estudiantes alemanes, entre ellos a ANDREA o CHRISTIAN, todos ellos residentes también en los apartamentos de FARNELL COURT.

Descubrir que estaré con las chicas latinas es para mi un revulsivo, porque en algunos ratos me podré relajar y dejar de hablar en inglés. De hecho, tras tres o cuatro días en Atlanta, ya estoy deseando que llegue Marcos de Barcelona.

Entre otras anécdotas de mi primera semana, destacaría como una de las mañanas, mientras salgo al balcón de mi piso, y mientras diviso las montañas a lo lejos, veo pasar una abeja frente a mi…dos abejas, tres abejas… Me empieza a parecer extraño teniendo en cuenta que estoy en una catorceava altura, y muy lejos de árboles y flores. De repente, me paro a escuchar un cercano zumbido, así que me doy la vuelta lentamente y me encuentro con un enjambre de abejas en la parte superior de la puerta del balcón, con docenas de ellas sobrevolando. Ninguna logra entrar en casa e ipso facto bajo a recepción a solicitar que alguien de mantenimiento me de una solución. Mi inglés deja que desear, así que lo máximo que consigo decirles es: “Hay unas cuantas abejas sobrevolando mi balcón”. Dada mi innata tranquilidad, el chico de mantenimiento sube conmigo a mi apartamento, le invito a salir al balcón, y cuando está fuera mirando relajado a la lontananza, le insto a que se dé la vuelta… el hombre se agacha asustado con las manos en la cabeza y empieza a gritar tratando de entrar en el salón, mientras yo tengo que contener la risa. Acto seguido, balbuceando me dice que vendrá inmediatamente a solucionarlo. No me explica cómo, pero aprovecho para salir a correr por el bosque.

Es magnífico: frondoso, de un clorofílico verde, húmedo, y circunda un hermoso lago. No veo un alma a lo largo del camino, así que es el lugar ideal para los momentos en los que uno necesita estar solo.

Al cabo de algo más de una hora, vuelvo a la residencia y en la puerta de mi piso veo una nota que reza: “THE EXTERMINATOR WAS HERE” (El exterminador estuvo aquí)… desde luego, todo me parece sacado de una película, incluso sus notas. Me dirijo al balcón, donde el “exterminador” ha debido abrasar el enjambre de abejas con un soplete o con cualquier arma de destrucción “abejil” masiva…solucionado…





Otro de los lugares que más me gustan de la residencia es el ascensor. Uno de los días sube conmigo una chica a la que se le ocurre preguntarme: “HOW DO YOU DO?” (¿Cómo estás?”), así que pienso para mis adentros: “¡Qué maja… psicóloga gratis…!”, así que empiezo a contarle que si soy de Barcelona, que si vengo a estudiar a la escuela de negocios, que si “el exterminador” estuvo en mi casa…en fin… al acabar, el ascensor abre las puertas de su rellano, y la chica, sin decirme nada, sale y huye por el pasillo temiendo que siga hablándole…en ese momento es cuando entenderé que un “HOW DO YOU DO?”, se responde con otro “HOW DO YOU DO?” de cortesía, y que en ningún caso, el emisor espera que le expliques tu vida. De hecho, siempre me ha gustado la solución a esta paradoja que tienen los argentinos: éstos, para preguntar “¿Cómo estás?”, utilizan el: “¿TODO BIEN?”, a lo que el interlocutor responde: “TODO BIEN…¿O QUERÉS QUE TE CUENTE?”, evidenciando: “”¿me lo preguntas por cortesía o quieres que te cuente desde que me comí una hormiga en el parvulario?”… Por tanto, regla número uno: un “how do you do?” se responde con otro “how do you do?”.


SEMANA 2 (27-2 DE SEPTIEMBRE): DE IMPLANTES ALIENÍGENAS, ARMAS Y SERPIENTES PITONES…

El lunes 27 de Agosto empezamos la semana introductoria. Marcos aún no ha llegado, pero no importa porque todavía no vamos a dar contenido en las clases. La apertura del curso de nuestra facultad la hará DOUG DAFT, actual Presidente y Consejero Delegado de THE COCA COLA COMPANY (ya comenté en la introducción, que la escuela de negocios a la que asistiré pertenece a la empresa de refrescos y lleva el nombre de su presidente más famoso, ROBERTO GOIZUETA). Al finalizar el discurso, me esperaré a que todo el mundo salga del auditorio para dirigirme con Ana Cecilia al púlpito desde donde ha hablado y quedarme de recuerdo con el cascote de la DIET COKE que estaba bebiendo el “mandamás de la COCA COLA”, mientras daba su discurso.

Esa primera semana tendrá por objetivo presentarnos y conocer al resto de estudiantes del máster. Yo debo ser de los más jóvenes del curso, con mis 22 años recién cumplidos.

Uno de los juegos que la facultad preparará para conocernos, es una especie de TRIVIAL en el que por grupos elegidos al azar, deberemos responder ante preguntas de conocimiento y cultura general. El grupo en el que estoy son prácticamente todos americanos. Uno de ello, Lawrence, un grandullón con pinta de bonachón, es extrovertido y enseguida entablamos conversación. Entre las preguntas más interesantes o que más me impactan del trivial, destacan:

- Debemos ordenar las ciudades con el metro cuadrado de suelo más caro del mundo, y nos dan a escoger entre: Moscú, Nueva Cork y Tokio. Evidentemente, los americanos responden que la QUINTA AVENIDA neoyorquina es la más cara del mundo… pues se equivocan. El metro cuadrado más caro del mundo está en Moscú, seguido de Tokio, y por debajo Nueva York.

- Nos preguntan lo siguiente: “¿si California fuera un Estado independiente, estaría dentro del G-7 (los siete países más poderosos económicamente de la OCDE)?”. Pues la respuesta es que sí, sería la séptima potencia.

- Y, por supuesto, me sorprende la respuesta de los “no-europeos” cuando preguntan si los españoles duermen diariamente la “siesta”. Unánimemente responden que sí… seguimos con los estereotipos. Les responde sonriendo que “ojalá”.

Mi compañero de equipo, Lawrence, me comenta que cuando comience el curso, iremos juntos a ver un partido de hockey hielo, dado que en la conversación le he explicado que he jugado a un deporte parecido (sobre patines) durante toda mi vida en Barcelona.

Al día siguiente, la facultad monta otro plan por la tarde basado en ir al lago que hay en el bosque al lado de la residencia, para que, en un ambiente distendido y en medio de la naturaleza, nos conozcamos los unos a los otros.

Realmente nos acabamos juntando el grupo de estudiantes de intercambio: Maité, Ana Cecilia, Marie, Salim, Katrin, Andrea, Christian, etc. y nos reímos del primer contacto con la universidad. En efecto, hemos descubierto uno de los enigmas que teníamos hasta el momento, que no es otro que haber corroborado que las fuentes de la facultad no emanan Coca Cola, ni tan siquiera las máquinas de vending ofrecen la bebida gratis…

A mitad de semana llega Marcos a Atlanta. Realmente me hace mucha ilusión ver una cara conocida. Con Marcos voy a convivir durante cuatro meses.

En pocas semanas se convertirá en mi primera persona de confianza, junto a Ana Cecilia, y esta confianza será recíproca. El nivel de sinceridad será tal, que nos llegamos a confesar secretos familiares que nunca había contado, los amoríos de la universidad, y un largo etcétera.

Mi compañero de piso es un melómano, así que cada noche repetiremos un rito antes de acostarnos: escuchar FATHER AND SON de CAT STEVENS, una canción donde el cantante británico previene a su hijo de lo que se encontrará en la vida. Nunca había oído hablar del curioso cantante, quien más tarde pasó a llamarse YUSUF ISLAM al convertirse a la religión de Mahoma.





Marcos es de padre alemán y madre portuguesa. De hecho estudió en la Escuela alemana de Barcelona, y entre otros idiomas, habla un inglés excelente.

Respecto al tema del idioma, esa segunda semana empiezo a darme cuenta de que mi nivel, comparado con el suyo o con el de los alemanes, es muy bajo, por lo que quizá debería plantearme dar algunas clases semanales. Dicho y hecho. Me muevo para encontrar una profesora particular y acuerdo con ella dar una clase de conversación a la semana. Se llama ANN-MARIE SHOPER y es una sonriente, cariñosa y agradable americana que trabaja de bibliotecaria en la ciudad.

Ann-Marie se interesa por mi vida en Barcelona y mantenemos conversaciones interesantes en las clases. Un día hablamos de los países que yo he visitado. Le hablo de Méjico, Cuba… y cuando hablo de Cuba me pregunta si en el país siguen siendo comunistas. La verdad es que me sorprende la pregunta. El país lo tienen a 250 kilómetros de la costa de Florida y me choca que sea tan ajena a la realidad cubana, más viniendo de una bibliotecaria a la que se le presupone ciertos conocimientos generales. No obstante, sin que yo le haga ningún comentario en relación a la pregunta, admite: “Es triste, pero los americanos nos creemos tan poderosos que ni siquiera nos esforzamos en conocer que hay más allá de nuestras fronteras…”, y me mira apocada. Pese a la anécdota, disfruto hablando con ella de cualquier tema y aprendo día a día sobre la vida americana.

El fin de semana va llegando y evidentemente, nuestro apartamento, el “fourteen-twenty one” (por el número de puerta), tal y como es bautizado por los compañeros de intercambio, se convierte en la sala de reuniones nocturnas donde la gente beberá, fumará…hasta altas horas de la noche. Digo “evidentemente” porque otro de los estereotipos, esta vez, mantenido sobretodo por los alemanes, es que si eres español, tu hogar tiene que ser lo más parecido a Ibiza (en lo que a fiestas se refiere), y más en tierras “gringas”.


¿DE DONDE PROVIENE EL TÉRMINO “GRINGO”?

Tres versiones explican que el origen del término “gringo” viene de los mejicanos y se utiliza para definir a los estadounidenses. Las tres versiones se remontan a la guerra entre mejicanos y estadounidenses entre 1845 y 1847:

(1) La primera se refiere a la canción que cantaban los americanos cuando invadieron Méjico: “Verdes crecen las lilas”, en inglés “GREEN GROW THE LILACS”, y que de allí proviene la palabra “gringo” como una deformación de la oración.

(2) La segunda hace referencia a los colores de identificación de los distintos batallones de Estados Unidos. Existía el batallón “blue”, el “red” y el “green”. En el campo de batalla el comandante del batallón verde gritaba “GREEN GO”, exigiendo al batallón que avanzara…así qye burlonamente, los mejicanos les dieron el sobrenombre de “gringos”.

(3) La tercera y última, dice que cuando los mejicanos vieron al ejército estadounidense invadiendo su país, dado que vestían de verde, les gritaban “GREEN, GO HOME” (“verdes, iros a casa”) y de ahí “gringos”.


El sábado de esa segunda semana, nos pasa una cosa que creo recordaré siempre: después de estar tomando una copa en nuestro apartamento, decidimos bajar al centro de la ciudad a una zona de pubs y discotecas.

Primero sale un primer taxi con cuatro compañeros alemanes y después salimos otros cuatro, en el siguiente taxi. Yo me sentaré delante. Al girar mi cabeza hacia el conductor, descubro estupefacto en el cambio de marchas una serpiente enrollada en una percha de unos 60-70 centímetros… “Tranquilo…es una pitón…”. A decir verdad, he tenido momentos más tranquilos en los exámenes de acceso en la universidad… “no es venenosa, se enrola en su víctima para ahogarla…”…me dice el taxista. Nos cuenta que se la han dejado olvidada unos clientes en el asiento de atrás y que al subir al taxi tres chicas, han huido despavoridas…

La puerta y yo nos fusionamos, ante las risas de mis tres compañeros de intercambio… A continuación, miro en el salpicadero del coche y veo que su libro de cabecera se titula: “Implantes alienígenas”…es decir, mi conclusión es que la persona más equilibrada del mundo no está conduciendo el coche…

Cuando llegamos al final del trayecto, vamos a ver a nuestros amigos alemanes deseando explicar nuestra aventura en el taxi… sin embargo, se adelantan y nos dicen que cerca del destino, su taxista ha cortado el tráfico a un coche y que tras encararse, la parte contratante ha solucionado el tema desenfundando una pistola…. Madre mía, donde estoy! A medida que avanzaba el intercambio, nos íbamos enterando de que en aquella zona habían asesinado a más de uno por la noche… y no hablamos de las afueras de Atlanta, sino del mismísimo centro de una de las mayores ciudades de los Estados Unidos.

En aquel primer contacto con la noche de Atlanta, me sorprende que en varias discotecas no nos dejen entrar porque no somos afro-americanos. Pienso que aquella ciudad tan gravemente golpeada por el racismo y la xenofobia durante los siglos precedentes, por su población “blanca” y por organizaciones terroristas como el KU KLUX KLAN (como en muchas otras localidades sureñas), no ha enterrado el hacha de guerra, y voy comprobando que, por lo menos allí, el racismo sigue existiendo, pero esta vez, a la inversa que en el pasado. No quiero pensar que podría suceder si en una discoteca en la que los jóvenes van a divertirse, no dejaran entrar “afroamericanos” en pleno siglo XXI.


SEMANA 3 (3-9 DE SEPTIEMBRE): UN BELLO DESCAPOTABLE LLAMADO MARILYN

Esta semana ya empiezan las asignaturas. Yo me inscribiré en cuatro:

- MARKETING SEMINAR (Seminario de Marketing) con el profesor JAGGDISH SETH, los lunes y miércoles de 8:15 a 9:30 de la mañana. Con SETH, un indio que lleva toda la vida en Estados Unidos, coincidiremos muchos alumnos de intercambio. Andrea creará el BULLSHIT BINGO, un juego en el que cada uno de nosotros escribirá cinco palabras que se suelen poner en las frases como comodines, y que no suelen aportar nada, sin embargo, a los profesores les encanta decirlas. El que acierte más palabras, gana el bingo…

- PATTERNS OF ELECTRONIC COMMERCE (Modelos de Comercio Electrónico), los lunes de 18:30 a 21:30 con BENN KONSYNSKI . Por lo visto, KONSYNSKI es toda una institución en la universidad. Es uno de aquellos gurús con pajarita, que crean sus propias teorías y éstas se estudian en todo el mundo, como MICHAEL PORTER en Harvard (Boston) o DAMODARAN en la LEONARD STERN (Nueva Cork). Pero el campo de KONSYNSKI es la tecnología. Su clase es muy curiosa. Uno de los días se presenta en clase con un perro cibernético que deambulará por el aula revolcándose y ladrando a los alumnos…

- INTERNATIONAL FINANCE (Finanzas Internacionales), en las tardes de los martes de 18:30 a 21:30, con JEFFREY BUSSE. Un curso sobre la evolución del sistema monetario internacional, la determinación de los tipos de cambio, etc. Muy interesante pese a que no aporte nada nuevo de lo ya estudiando durante la carrera.

- NEGOTIATIONS (Negociación), los miércoles de 18:30 a 21:30, con EARL HILL. No es una asignatura difícil, más bien lo contrario. Lo que más me interesa es que hay muchos momentos de conversación y negociación con los compañeros de clase, y que HILL, a través de un libro llamado “GETTING TO YES” (“Conseguir el sí”), nos enseña sistemas de seducción y aproximación en las negociaciones.




Goizueta Business School (Emory University)


Esa misma semana llega un nuevo estudiante de intercambio, GHISLAIN, también de París, como Marie y Salim. Es un chico dinámico, casi nervioso, y muy extrovertido. Enseguida se hará amigo de Marcos y mío. De hecho, él mismo nos propondrá comprar un coche de segunda o tercera mano para podernos mover por Atlanta y nos propone volverlo a vender cuando volvamos a Europa. El mercado de segunda mano funciona muy bien en Estados Unidos. Nos convence y en pocos días nos convertimos en propietarios de un CHRISLER descapotable modelo LEBARON, con más años que las pirámides, pero nos cuesta muy poco dinero. A nuestro bello descapotable automático lo bautizaremos como MARILYN… como no podía ser de otra forma.





Esa semana también la ocuparemos en hacer varios trámites. El primero será conseguir una matrícula temporal (de un mes) para el descapotable. También nos abriremos una cuenta en el BANK OF AMERICA. A mi se me están acabando los dólares en efectivo y la transferencia que hice nada más salir de España, se está demorando más de lo normal, lo que me preocupa.

También iremos a hacernos socios del gimnasio de la universidad. Es enorme y a los estudiantes nos sale prácticamente regalado. Ese mismo día, lo estrenaremos e iremos Marcos y Ghislain. Estaremos un rato en la cinta y otro rato jugando al ping-pong.

Otro de los trámites de la semana será la compra de libros. Realmente funciona muy bien la venta de libros de segunda mano. Los alumnos son conscientes y conservan los libros para después venderlos. No obstante, yo me compraré un par o tres nuevos, ya que los querré conservar cuando vuelva a Barcelona.

Esa semana, ya con MARILYN, iremos a hacer acopio de alimentos y productos de limpieza a un gran supermercado cerca de nuestro pueblo (DECATUR), un WALL-MART enorme al igual que los productos que allí se venden… De repente uno tiene la sensación de empequeñecer y ser un ciudadano de LILIPUT: las bolsas de patatas, los botes de mayonesa, las garrafas de agua… todo es gigante. Intentaremos comer sano, por lo que compramos bastante verdura, fruta, y la poca variedad de pescado que hay en Atlanta (rodajas de salmón congelado básicamente).

Al acabar la semana, los alemanes nos propondrán acudir a una actividad que organiza una asociación de EMORY: lanzarse en paracaídas. El dinero escasea pero realmente sería una excusa pésima, así que me uno a los valientes. No lo tengo nada claro, pero veo a Marcos tan ilusionado y me insiste tanto, que no me puedo echar atrás. El sábado será el gran día.

Para ser sincero, a medida que se acerca el día, voy teniendo más reparos en saltar. Nunca he tenido miedo a ninguna actividad sobre el mar, bajo el mar, en las montañas o en carretera, pero nunca he probado la sensación de la caída libre, y la idea de no controlar que me puede pasar o como puede reaccionar mi cuerpo, me asusta. Aún así, siguen insistiéndome y parece que no hay vuelta atrás.

Llega el viernes por la noche y al día siguiente nos tendremos que levantar pronto para hacer la actividad… Pues bien, creo que nunca había pasado tan mala noche en mi vida: de repente sueño que me caigo de la cama y se me repite la sensación de caer al vacío constantemente. Los sueños son tan continuos que finalmente duermo sobre el suelo de la habitación. Al sonar el despertador, voy a la habitación de Marcos a decirle que he decidido no ir, y creo que mi cara está tan desencajada que esta vez ni me insiste.

Sin embargo, aquella mañana hace mal tiempo y la avioneta no despegará, así que tendrán que posponer el salto dos semanas.


SEMANA 4. PRIMERA PARTE (10-13 DE SEPTIEMBRE): 11 DE SEPTIEMBRE DE 2001. EL DÍA QUE CAMBIÓ EL DESTINO DEL MUNDO

Martes 11 de Septiembre de 2001, 9:00 a.m., Atlanta (Georgia):

Aquella mañana, tanto Marcos como yo, teníamos las clases por la tarde, por lo que aprovechamos para dormir algo más.

Recibo una llamada de mi madre asustada desde España. Su primera frase es: ¡Dios mío! ¿Estás viendo lo que está pasando?”… dado que el 11 de Septiembre es la DIADA DE CATALUNYA, y otras veces se habían producido alborotos en Barcelona, primero pensé que debía ser eso, sin embargo, por su tono de voz, debía ser algo más grave… “Se acaba de estrellar un avión de pasajeros contra el World Trade Center…”. Al acabarme de despertar, tardé en reaccionar. En efecto, a las 8:46 a.m., el vuelo 11 de American Airlines con 92 personas a bordo, chocaba contra la Torre Norte. En España era mediodía y el telediario lo estaba cubriendo en directo.

A continuación hablé con mi primo y lo que hasta el momento parecía un accidente, durante la conversación las dudas se disiparon: a las 9:03 a.m., el vuelo 175 de United Airlines con 65 personas a bordo y, al igual que el anterior, con destino Los Ángeles, impactaba contra la Torre Sur del World Trade Center, siendo evidente que aquello se trataba de un atentado.

Rápidamente fui a despertar a Marcos, quien atónito me escuchaba mientras le decía que estaban atentando contra Nueva York, y que subía al último piso de la residencia donde había un televisor.

Al llegar allí, tan sólo había un empleado de mantenimiento viendo la CNN, absolutamente estupefacto. Ni se dio cuenta de que estaba a su lado.

No vimos un solo muerto, solamente humo, caras de miedo, bomberos exhaustos, y noticias confusas. A las 9:21 a.m. se cerraban todos los túneles y puentes de la isla de Manhattan. El titular de la CNN era “AMERICA UNDER ATTACK” (América bajo ataque) y las imágenes del segundo impacto en la Torre Sur se repetían una y otra vez.

Marcos llegó, y junto a él fueron llegando poco a poco otros residentes del edificio, todos preguntando que estaba pasando.

Las noticias se agravaron cuando a las 9:37 a.m., el vuelo 77 de American Airlines con 64 pasajeros, se estrellaba en el Pentágono… si el Pentágono podía ser atacado, cualquier rincón del mundo podría serlo. Además, este último dato, aportaba un nuevo terror: la Casa Blanca podía ser la siguiente.

Lo que parecía imposible sucedió, y a falta de un minuto para las diez de la mañana, la Torre Sur del World Trade Center se derrumbaba y sin dejar tiempo a que reaccionásemos, a las 10:03 a.m., el vuelo 93 de United Airlines con 44 héroes a bordo (como se demostró al descubrir que ese vuelo iba hacia la Casa Blanca y que la tripulación y los pasajeros lo evitaron enfrentándose a los secuestradores) caía en un campo de Pensilvania.

El colapso de la Torre Sur implicaba cifras desbordantes de muertos, pero seguíamos sin ver una imagen. También implicaba que la Torre Norte, también podría derrumbarse, y tras media hora de esperanza, a las 10:28 a.m., caía como ya había hecho la primera.





Al poco tiempo empezaron a llegar nuestros compañeros alemanes de la facultad. Habían suspendido las clases y hasta nueva orden, la facultad nos recomendaba que nos quedásemos en la residencia.

Nos reunimos todos los estudiantes de intercambio: Ghislain, Marie, Salim, Katrin, Lars, Christian, Andrea, Maité, Ana Cecilia, marcos y yo en nuestro apartamento, y discutimos qué hacer a partir de aquel momento. ¿Se nos acababa el intercambio y debíamos volver a Europa cuanto antes? Desde Peral Harbour no se había atacado a Estados Unidos en su propia cancha y aquello cambiaba las cosas… ¿proseguirían los ataques? No estábamos tan lejos de Nueva York y, teniendo en cuenta que vivíamos al lado del CENTRO MUNDIAL DE ENFERMEDADES (con todos los virus y bacterias existentes), quizá había razones suficientes como para preocuparse… ¿Quién habría sido? Fueron pasando las horas y el grupo terrorista AL QAEDA reivindicó los atentados. Probablemente, el que más se asustó en ese momento fue Salim, musulmán, temiendo que algún demente pudiera confundir terrorismo con religión.

Al Qaeda ya había atentado contra los intereses americanos en Nigeria, por lo que su líder, OSAMA BIN LADEN, un talibán nacido en Arabia Saudí e instruido por la propia CIA años atrás, ya era una de las personas más buscadas por los Estados Unidos de América.


ORIGEN DE LOS TALIBANES


Los talibanes surgieron en Septiembre de 1994 de algunas escuelas coránicas (madrasas) de Afganistán y Pakistán. Esta minoría estaba formada por jóvenes de étnia PASTUM y de religión suní, que es la mayoritaria en Afganistán.

Inicialmente fueron apoyados por los servicios secretos norteamericanos y paquistaníes, y su finalidad era poner fin al caos étnico y religioso en que había quedado Afganistán tras la retirada de las tropas del ejército soviético. Por tanto, su objetivo era unificar y homogeneizar cultural y religiosamente Afganistán.

Su mensaje de paz y estabilidad caló en una población cansada tras 15 años de guerra y sufrimiento, es por ello que consiguieron llegar al poder pese a que con los años se ha demostrado que el régimen fundamentalista viola sistemáticamente los Derechos Humanos, especialmente los de las mujeres.


Fuimos pasando las horas juntos y apenas pudimos llamar a casa ya que las líneas telefónicas estaban absolutamente colapsadas. De hecho, la conexión a internet también fallaba, y no fue hasta altas horas de la madrugada que conseguí enviar el siguiente mail a mi gente cercana:


MAIL DEL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2001, 3:06 DE LA MADRUGADA

Amigos y familia:

He recibido bastantes mails vuestros preguntando como estaba, por ello os envío este mail comunitario.

Estamos todos bien en los apartamentos de la universidad. Sin embargo, el país es un completo caos. El Gobierno ha declarado el Estado de Emergencia en todos los Estados Unidos. El campus de la universidad está cerrado por lo que queda de semana y sólo está abierta la capilla, y algunas campas para donar sangre. Aquí, muchos de los profesores tienen amigos trabajando en Nueva York y muchos de los compañeros de la universidad, familia viviendo allí, por lo que os podéis imaginar la histeria que se ha generado. Además, las líneas telefónicas e internet se han colapsado durante horas, y los aeropuertos y tiendas han sido cerradas.

Nos llegan noticias de que los puntos importantes de Atlanta, como la sede de la CNN que está retransmitiendo para todo el mundo los acontecimientos, está siendo custodiada. De todas formas, nosotros vivimos a las afueras de la ciudad, por lo que estamos tranquilos.

Muchas gracias y un fuerte abrazo,

Alberto



Al día siguiente consigo hablar con mi familia. Estamos bien y entre los compañeros del intercambio nos apoyamos mucho. La facultad está cerrada y no sabemos cuando se retomarán las clases. Mi madre me comenta que muchas personas la han llamado para preguntar por mi. Está angustiada pese a los esfuerzos de mi padre por serenarla.

Quizá es una imprudencia por nuestra parte, pero esa misma mañana, Ghislain, Marcos y yo, decidimos bajar en tren a Atlanta, para ver de cerca qué está sucediendo. Confieso que siempre me ha gustado más vivir la noticia que leerla o verla en televisión.

Las caras de la gente son de inseguridad, y un afro-americano muy alterado, no para de gritar en el vagón del tren como si de un pastor evangelista se tratase. En un momento, mientras Marcos y yo hablamos en castellano, el hombre alterado se dirige a mi y me pregunta: “ARE YOU FROM IRAK?” (¿Eres de Irak?) dada mi tez morena y el idioma extranjero que no logra entender. Rápidamente le contesto que “NO, I’M SPANISH” y el me responde: “OK, I’M ONLY CHECKING” (Sólo estoy comprobando). Me recorre un sudor frío por la espalda, pero el hombre alterado se da la vuelta, se sienta y sigue con su discurso.

Llegamos al centro, y se percibe una inquietante tranquilidad. La CNN y la COCA COLA están protegidas y la vigilancia se ha extremado, pero nada más lejos de la lógica.

Durante ese día y los venideros, intentábamos leer las noticias por internet, ya que existía el rumor de que la CNN no estaba mostrando la crudeza del momento. Alguien venía y nos decía que la cifre de muertos alcanzaba los 10.000, otros bajaban a 5.000… y hasta pasados unos días, no supimos que las catástrofes de aquel 11 de Septiembre se cobraron la vida de unas 3.000 personas.

Mi situación económica, que empezaba a ser crítica, se agravó dado que las oficinas del CHASE MANHATTAN (de donde me tenía que llegar la transferencia), estaban en el World Trade Center. Afortunadamente tenía varias salidas: Marcos se ofreció a prestarme dinero, la universidad también lo podía hacer, y mis primos noruegos, KNUTH y ELISABETH, vivían en MIAMI, y estarían encantados de ayudarme.

A finales de la semana, el Presidente de EMORY, nos envió un comunicado a los alumnos: nos explicaba que muchos profesores y alumnos habían perdido a gente en los atentados. Explicaba también que en algunas universidades se habían dado conatos de agresiones contra alumnos musulmanes, por lo que instaba a la calma y al respeto con una comunidad que nada tenía que ver con aquello y sólo pedía el apoyo en el caso de que estos se vieran violentados. Finalmente instaba a retomar el curso académico el lunes 17 de Septiembre.


SEMANA 4. SEGUNDA PARTE (14-16 DE SEPTIEMBRE): VISITA A LOS FANTASMAS DE LA VIEJA AMÉRICA

Pese a todo el movimiento de aquella semana, decidimos seguir con nuestros planes, y aprovechando que la mayoría de los compañeros de intercambio no tienen clase los viernes, pensamos en ir a pasar el fin de semana a la zona costera de Georgia, a un bonito pueblo llamado SAVANNAH, que hace frontera con CAROLINA DEL SUR. La idea es que el sábado noche viajemos a CHARLESTON, ya en CAROLINA DEL SUR, y que desde allí volvamos a Atlanta.

Savannah está a 400 kilómetros de Atlanta a través de la autopista que atraviesa MACON. La velocidad en estados Unidos es sagrada, por lo que conducimos tranquilos a bordo de MARILYN y paramos de vez en cuando.

Por lo visto, la ciudad fue creada en 1733 y lo que me parece más interesante de la historia, es que durante la cruenta Guerra Civil americana, en la época en la que el GENERAL SHERMAN destruyó y quemó todo lo que se encontró por el camino que separa Atlanta de Savannah, al llegar a la población costera, la vio tan bella que en vez de incendiarla la regaló al Presidente LINCOLN en 1864 como presente de Navidades.

El municipio también da nombre al primer barco de la marina mercante estadounidense propulsado por energía nuclear (botado en 1959).

Sin duda, pasear por sus calles es trasladarte 150 años atrás. Todo son referencias a la Guerra Civil americana, desde sus preciosas casas de madera coloniales, a las rutas guiadas al cementerio para ver los mausoleos de los héroes de guerra, a otras rutas guiadas para perseguir fantasmas y escuchar historias de pánico. Y es que Savannah es realmente una ciudad fantasmagórica. En la zona de RIVER STREET, un paseo a lo largo del río donde están varados los típicos barcos en los que Tom Sawyer iba de polizón a lo largo del Mississipi, con sus enormes ruedas de madera a los lados, una neblina cubre la calle y el río, y sólo la tenue luz de las farolas permiten ver el camino. Es esta parte del pueblo la que me encandila.





En Savannah estaremos en un motel al más puro estilo americano. Somos cuatro seres humanos en la habitación y unas cuantas más cucarachas, pero en fin, nos ha costado a precio de saldo.

Aquella noche vamos a cenar a RIVER STREET a un restaurante de pescado (¡Por fin!) llamado TUBBY’S TANK HOUSE, donde estaremos de maravilla.

Por la noche saldremos a tomar una copa y conoceremos en un bar a LADY XABLIN. Nos cuenta Ghislain que es una DRAG QUEEN conocida en el mundo entero por sus bolos, así que por el día tenemos clase con el gurú KONSYNSKI, y por la noche reímos con LADY XABLIN…excelente contraste.

El sábado callejearemos por sus rectas calles y por la tarde, cuando ya oscurece, veremos como la gente sale a la calle con velas durante unos minutos a rezar por las vidas de los fallecidos en los atentados del martes. Es sobrecogedor.

Más tarde retomaremos la carretera camino CAROLINA DEL SUR. Me despido de la encantadora Savannah, aunque estoy seguro que la volveré a ver.

CHARLESTON ya es una ciudad más grande y no tiene tanto encanto como Savannah, aunque sigue teniendo bonitas casas coloniales como extraídas de las páginas de LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ, y no es para menos, ya que el film de 1939 está ambientado en aquella zona, y de hecho, la familia de RHETT BUTLER (CLARK GABLE), proviene de CHARLESTON.

Allí cenaremos y tendremos tiempo para dar una vuelta por las calles de la ciudad.





El domingo ya es el día de vuelta y desde CHARLESTON tenemos 512 kilómetros a Atlanta. Afortunadamente nos iremos cambiando de conductor y parando varias veces.


SEMANA 5 (17-23 DE SEPTIEMBRE): VUELTA A LA NORMALIDAD

Durante esta semana, la siguiente a los atentados, los profesores pasan buena parte de la sesión hablando de cómo vivieron los hechos. Me interesa sobretodo la opinión de JAG SETH, que como inmigrante indio puede darnos su opinión de cómo Oriente ve a los Estados Unidos.

Todo vuelve a la normalidad, sin embargo, cuando parecía que llegaba la calma, el lunes por la noche, mientras dormimos, empieza a sonar la alarma de evacuación del edificio. Evidentemente, tras los hechos de la semana anterior, a nadie se le ocurre bromear y bajamos corriendo por las escaleras en pijama. Por lo visto, todo queda en una maldita pieza de ropa que se estaba quemando en alguna habitación, y el dispositivo anti-incendios la ha detectado.

Esa semana nos llega un mail a Marcos y a mi de nuestra universidad en Barcelona. El email va dirigido a los 29 alumnos que estamos en Estados Unidos, entre ellos mi amiga Ángela. En el mail de decanato, nos dicen que siguen con atención los acontecimientos y que nos mandan su apoyo desde Barcelona. El intercambio deben seguir pero si alguno decidiera volver, dan la posibilidad de hacerlo sin problema.

También recibo otro email de mi amigo Marc, el novio de Montse. Por lo visto, el sábado 22 de Septiembre le gustaría celebrar el cumpleaños de Montse y sabe que le haría una enorme ilusión que le gravara un video y que se lo enviara, para que Montse lo viera durante la cena.

Así que me pongo manos a la obra y le pido ayuda a mi amigo CARSTEN para que me grave con su cámara mientras le doy un mensaje de felicitación a mi amiga. El alemán me ayuda sin pensárselo y luego lo envío a Marc. Por lo que él me cuenta, ha sido un completo éxito y por lo visto, Montse creía inicialmente que se trataba de una video-conferencia por lo que me hablaba mientas aparecía en el video.

El tercer mail importante que recibo es de mi padre. Mi madre está nerviosa y muy sensible en cuanto ve alguna noticia de Estados Unidos en el telediario. Por ello me pide que no deje de llamar a menudo a casa para que compruebe que todo va bien.

Finalmente llega el fin de semana, dos semanas después de que Marcos y los otros chicos intentaran saltar en paracaídas. Este sábado lo vuelven a intentar y esta vez con éxito. Vuelven exultantes y con ganas de repetir.

Yo aprovecho para ir con Ana Cecilia y Maité, y una pareja de estudiantes de Ecuador, a visitar el STONE MOUNTAIN PARK, a 25 kilómetros de Atlanta por la autopista 78. Estas montañas son uno de los principales atractivos de Atlanta, y la gente acude allí para airearse y ver arboleda a escasos kilómetros de la gran ciudad. A mi también me apetece ver montaña.

Al llegar a una de las explanadas principales del parque, vemos que hay un mercado de productos de campo: desde herramientas, a mobiliario para terrazas, a alimentación, etc, etc. Hay cientos de personas paseando por los tenderetes de los campesinos, quienes van ataviados con sus camisas a cuadros y pantalones de pana. El cine americano les ha hecho un flaco favor a estos campesinos, ya que cuando uno de estos propietarios de grandes ranchos en los Estados de Alabama, Lousiana o Missouri te mira con una herramienta en la mano, no deja de darte un escalofrío y recuerdas a más de un psicokiller emblemático del mundo del cine.


SEMANA 6 (24-30 DE SEPTIEMBRE): POR FIN… EL AMERICAN PIE

Pasadas dos semanas de los atentados, empiezan a surgir foros de discusión, algunos on-line y otros en aulas de alguna facultad de EMORY. Me parece interesante acudir para conocer la opinión de los americanos y conocer su capacidad de autocrítica. Asisto a uno de ellos y me mantengo al margen escuchando las opiniones: una chica afirma que el mundo los acusa de “consumistas” y de que no ponderan otros valores “no materiales”.

En primer lugar, no creo que sea una opinión de todo el mundo, ni tampoco que se dirija a todos los americanos, pero en fin, lo que me parece más interesante es su afirmación siguiente: “¿Y qué importa si lo somos? Somos consumistas porque podemos serlo, y los que no pueden nos tienen envidia”. No creo que esta sea tampoco la postura. De hecho, pese a que considere que los únicos culpables son un grupo cruel y audaz de terroristas que prepararon durante muchos años el ataque, es sano poder analizar por qué a Estados Unidos y por qué se atacan sus emblemas más importantes, como el World Trade Center, el Pentágono o el atentado frustrado de la Casa Blanca…

La verdad es que me sorprende que la reunión se convierta en un foro donde los alumnos explican sus historias personales alrededor del 11 de Septiembre, conocidos que han desaparecido, qué estaban haciendo en el momento de la catástrofe… al final, es lo que la gente más necesita, así que para no herir susceptibilidades y al no ser estudiante americano, no me atrevo a preguntar por qué creen que aquello les ha sucedido a ellos.

La semana transcurre sin demasiadas novedades. Las ambulancias y las campas para la donación de sangre siguen abiertas. La necesidad de sangre en Nueva York es altísima. Sin embargo, nosotros no podemos donar dado que no somos norteamericanos. Por lo visto, sólo ellos pueden, lo que también daría para una interesante discusión… En esta ocasión, es cierto que la donación se permite a los voluntarios, pese a que lo habitual es que en los Estados Unidos se remunere la extracción de sangre, no siendo así en el resto del mundo.

A mitad de semana recibo un mail de un buen amigo colombiano de la universidad, al que le tengo un cariño inmenso y quien fue una de las primeras personas que conocí en la la facultad. Siempre me protege y al ser religioso, desde hace años me llama “maestro”. En su mail me anima y me manda un fuerte abrazo. Realmente, quien ha vivido en el extranjero estará de acuerdo conmigo en cómo se valoran estos mensajes cuando estás lejos de tu hogar. De hecho, en más de una ocasión me emociono leyendo algún mail como éste.

Se acerca el fin de semana, y entre los estudiantes de intercambio se rumorea que el sábado va a haber una típica fiesta americana en una de las hermandades de la universidad, como la de los ALPHA-BETA, o alguna de nombre similar que tanto nos han acostumbrado las películas de adolescentes americanos. Estamos deseando conocer estas fiestas (más los chicos que las chicas) y finalmente llega el sábado.

Empieza con una fiesta de espuma donde la gente es pre-universitaria o universitaria de primer año, así que es duro pero, yo que soy el más joven del grupo de intercambio con 22 años, me siento mayor en aquel entorno. Nunca me han atraído especialmente estas fiestas de espuma, pero en fin, allá vamos. Después nos colamos en la hermandad. Por lo visto, dado que e realidad se trata de una residencia de estudiantes y alguien se podría dedicar a robar por las habitaciones, debería haber algún control de acceso en la entrada, pero evidentemente, cuando el encargado de la admisión lleva alguna copa encima, el control brilla por su ausencia, así que nos metemos.

Chicas guapísimas que caminan por encima de la moqueta como si se tratase de una pasarela, mientras miran al horizonte como oteando la sabana africana, chicos musculados que no se mueven demasiado para no tirar los jarrones al suelo con los brazos… total, una ausencia total de normalidad. Parece más un desfile que una fiesta universitaria. Pese a que me gustaría poder decir lo contrario… no nos hacen ni caso. Las habitaciones están abiertas, así que nos metemos en una de ellas, nos acomodamos, y tomamos unas cervezas. Nadie viene a decirnos nada y es curioso porque la gente no va demasiado bebida, únicamente deambulan de un lado al otro del pasillo y de vez en cuando montan sus corrillos.

Uno de los riesgos de enseñarle tacos a un amigo francés, es que cuando lleve alguna cerveza de más, probablemente las suelte. Pero el riesgo mayor no es ese… el riesgo mayor es utilizar algún que otro apelativo con “dos erres” con alguna chica, y que resulte que es mejicana… Así que eso es lo que ocurre y tenemos que abandonar el barco…

Una decepción. Pensábamos encontrarnos con AMERICAN PIE y finalmente, hemos entrado en un casting para VANITY FAIR.


Si quieres ir a la segunda parte del relato… Road Trip al Sur de los Estados Unidos: en busca del jazz de Nueva Orleans y Viaje a la Costa Oeste: Las Vegas, Gran Cañón y San Francisco…clica aquí





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